lunes, 28 de octubre de 2013

La vida.


Súbete a una mesa, si no tienes vértigo, a una azotea. Atrévete a mirar la vida desde otro punto de vista. Atrévete a coger el camino por el que nadie camina. Atrévete a hacer las cosas según tu criterio. Piensa por ti mismo sin importante las críticas de los demás. Haz lo que de verdad te gusta a pesar de que no esté bien visto por la sociedad, por tu familia o por tus amigos. Plántale cara a la vida y juégatela. Sueña, pues solo al soñar tenemos libertad. No dejes que nadie te toque los sueños.  Aprovecha el momento, exprímelo, sácale todo su jugo, disfrútalo y compártelo con quien te apetezca. Limpia tu corazón de necios sueños y serás una persona feliz. Vive del cuento, y si quieres cuenta el cuento de cómo lo vives, lo luchas y lo sueñas.

La vida sí existe y solo hay una, así que ¿por qué desperdiciarla haciendo lo que no queremos? Comprométete y lucha por lo que de verdad quieres, por tus sueños, por tus dones. Atrévete a ser feliz, da igual si te dicen que eres un irracional por creer ser feliz en la sociedad en la que vivimos. No permitas que nadie te haga sentir que no mereces las cosas buenas que suceden en tu vida. Ponte metas y cúmplelas para que jamás llegue el día en el que pienses que podrías haber hecho algo que jamás llegaste a hacer, así que si tienes un sueño jamás lo pierdas de vista mientras tropiezas con las piedras de las sendas que te llevarán a él. Sonríele a la vida, algún día te devolverá la sonrisa. Si miras para atrás que sea para mirarle el culo a alguien. No te centres en los errores del pasado ni en el futuro, simplemente dedícate a vivir el presente con emoción, lujuria y una cierta dosis de locura. No te dejes engañar ni manipular, tan solo debes hacer caso a tu criterio y fingir tener un juicio justo para seguir adelante en la vida, al fin y al cabo, es tuya y de nadie más. Vive cada instante, porque cada instante es único y jamás se repetirá. Conócete, atrévete a llegar hasta el fondo de tu alma por mucho miedo que te dé. Hurga en tu interior y descubre todas tus virtudes y defectos. Una vez hayas descubierto tus virtudes, no presumas de ellas y ponlas en práctica; asume tus defectos, ríete de ellos, púlelos con las experiencias vividas, perfecciónalos y muéstraselos al mundo. Jamás dejes de reír, y convierte lo amargo en dulce. Deja de convivir con tus problemas, mejor soluciónalos. Si la vida te da una patada en el culo no llores, piensa que simplemente te ha dado un ligero empujón para adelante. 

No hay nadie igual, todos nos diferenciamos por grandes cosas que debemos aceptar. Así que dejemos de lado los roles que se nos imponen y vivamos a nuestra manera. Al fin y al cabo no somos más que mamíferos de raza humana intentado ser animal racional.