viernes, 26 de septiembre de 2014

Por tí.

Escribiré cartas al cielo para que llueva más a menudo; lloraré al mar para que suba la marea; cantaré al viento para que sople con fuerza, y bailaré al sol para que veas en cada uno de sus rayos lo mucho que te quiero.
La luna reflejará en sus ojos tu mirada para que la vea cada noche, y las estrellas caerán para hacernos soñar.
Soplaré al fuego para que crezca tan rápido como mi amor por tí. Y lanzando tan solo un grano de arena, pararé todos los gritos del mundo.

Carta a los recuerdos y la añoranza.


Es cierto aquello que oí sobre los recuerdos, aquello de que cuando te invaden te pierdes. ¡Y cuan bonito es perderse!
Perderse entre recuerdos, emociones, amores, entre lágrimas y sonrisas...

Si algún día en recuerdo me convirtiera, quisiera ser ese tipo de recuerdo que no invade, sino que acompaña. De ese que acompaña en lo bueno y en lo malo, como quien dice, en la salud y en la enfermedad.

Es cierto eso que oí de que el amor duele, pero también eso de que el amor cura. Cura heridas superficiales y profundas, cura daños, cura miedos y decepciones. Pero sobre todo, el amor, cura al amor.

Querer duele, pero es lo único que fortalece el alma. Querer duele, pero sana corazones.
¡Enamórate!
Enamórate de la vida, de las grandes decepciones y las pequeñas alegrías.

No temas a exponer tu corazón, sino jamás te lo romperán y, si no te lo rompen, jamás sabrás lo que es revivir.

Ama y déjate amar. Pero nunca, bajo ninguna locura, amaes sin haberte encontrado antes a tí mismo.


A mis abuelos.


Me paré a pensar si el amor existe, entonces lo comprendí. Después de ver como se reían el uno del otro, después de ver como se besaban, después de ver como se ignoraban y a la vez se cuidaban, tras ver como entendían las incoherencias que decían, después de ver como hablaba el uno del otro, después de ver como afrontaban sus problemas, después de ver como con una sonrisa se lo decían todo y como con una lágrima mucho más..
Después de esto y mucho más, comprendí que el amor sí existe, está en sus corazones. 

 

Mucho y poco.


Cuando el alma duele tanto que ya no quedan fuerzas para llorar, cuando el alma duele tanto que ya no quedan ganas de llorar, cuando el alma duele tanto...

Tan vacía de amor y tan llena de recuerdos; tan vacía de instantes y tan llena de capacidad.... 

 

A tí, en mi memoria.


Quizás no era amor, tal vez era esa pequeña necesidad de sentir algo diferente. Algo que marcara mi vida por un momento. Pero ese momento se marcó un largo viaje por mi vida que no me permitió olvidarte. Tal vez porque estuviera enamorada de la posibilidad de estar enamorada y no de estarlo realmente. Tal vez porque te quise más de lo que tocaba y confundí amor con calor. Tal vez, simplemente, necesitaba tener la mente ocupada o, tal vez, aunque puede que sea lo más probable, estuviera enamorada de tí. Pero no enamorada como lo están los amantes, no, sino enamorada como los locos que roban miradas a los desconocidos camino a la rutina cada mañana. Tal vez significaste mucho para mí o, tal vez, jamás significaste nada y todo fuera producto de mi imaginación. Tal vez solo necesitaba marcar mi vida por un momento, momento que transformó mi destino y forma de amar.

Y con esta declaración de... de algo que no es amor, sino añoranza, me despido para siempre. Pues ahora que ya no escondo secretos en lo más hondo de mi corazón, ahora que ya sabes que fuiste mi compañero de sueños durante largas noches y mi musa de breves poemas; ahora que me he descubierto, ya no volveré a escribirte, pues tu recuerdo descansa en paz en lo más profundo de mis pensamientos. Y, es que, en verdad, hay sentimientos que es mejor que se queden en lo platónico; y es mejor recordarlos así, irreales, inacabados, porque es lo que los hace perfectos.

Citó Bukowski que hay que morir unas cuantas veces antes de poder vivir de verdad. Y a tí te agradezco que, a mis diecisesi años, me matases de dolor, porque fue la primera vez que morí. Mi segundo paso a la vida.

Besos de quien te inventó en su imaginación y para quien aún existes, Alicia.





martes, 3 de junio de 2014

Mi juventud, mi historia.

Por todos los momentos vividos, desde los 5 hasta los 18, por los buenos y los malos, por las lágrimas y las risas, por las broncas y las reconciliaciones, por los amores y desamores, por los sueños y la realidad, por los suspensos y aprobados, por las noches de fiesta y las de estudio, por las gamberradas y los momentos serios, por las excursiones y los días de clase, por la sede de Son Moix y la de Palma, por la gente conocida y la que queda por conocer. Por estos 12 años vividos y crecidos con vosotros: gracias.
 

miércoles, 21 de mayo de 2014

Llegará....


Y caerás en la cuenta de que lo bueno se fue y lo mejor está por llegar. Caerás en la cuenta de que el tiempo perdido nunca se fue, sigue ahí,  recordándote que vivas el ahora como no viviste el ayer.
Derramarás las lágrimas que la tristeza guardó en tú corazón .
Cada paso se acercará más a las estrellas, alejándose de la Tierra.
Te llenarás de amor vaciándote de tristeza. Llorarás la alegría y reirás la tristeza.
Y sumido en la nada, encontrarás el todo.