Y salió de mí el trocito de alma que aún conservaba. Ahora soy suya, sin alma ni aliento me aferro a él, pues de mi solo queda cuerpo, ya cansado de no ser.
"Vuelve a mí" me dije cierta noche, "vuelve a ti" me pidió cierta aurora. Pero ya estaba lejos de todo y más. Ya no quedaba "yo", simplemente, me expuse tanto que me perdí y no me encuentro ni en recuerdos.
Me dejé volar tan alto que hoy mi cuerpo vaga buscando entre incandescencia lo que sabe que no volverá a encontrar.