Perdona la lujuria porque todos caemos en la tentación.
Perdona a quien te daña, que no siempre lo hace a conciencia.
Y perdónate a ti misma por cederle la lujuria en la que un dia aquel cabrón cayó.
Perdona a quien te daña, que no siempre lo hace a conciencia.
Y perdónate a ti misma por cederle la lujuria en la que un dia aquel cabrón cayó.