sábado, 5 de septiembre de 2015



¿Y si he dejado de quererte? O peor aún ¿y si nunca te he querido?

Mi cuerpo ya no muere por la ausencia de tu calor y mis ojos se llenan de lágrimas cada vez que te pienso y más que saladas me saben amargas. Tu presencia me abruma demasiado, hasta el punto de no dejarme respirar , de ahogarme, asfixiarme, hasta el punto de odiarte.
Ya ni con cosquillas me sacas sonrisas, tus dedos me dañan la piel.

No dejo de llorar releyendo lo que escribo  pensando en ti. Y es que muero de tristeza al imaginarme una vida sin ti, pero es que contigo tampoco.

Quiero ser libre, ir con el viento, pero me siento esclava voluntaria de tu ser.

Te queso, pero ¿qué es eso?