¿Y si he dejado de quererte? O peor aún ¿y si nunca te he
querido?
Mi cuerpo ya no muere por la ausencia de tu calor y mis ojos
se llenan de lágrimas cada vez que te pienso y más que saladas me saben
amargas. Tu presencia me abruma demasiado, hasta el punto de no dejarme
respirar , de ahogarme, asfixiarme, hasta el punto de odiarte.
Ya ni con cosquillas me sacas sonrisas, tus dedos me dañan
la piel.
No dejo de llorar releyendo lo que escribo pensando en ti. Y es que muero de tristeza al
imaginarme una vida sin ti, pero es que contigo tampoco.
Quiero ser libre, ir con el viento, pero me siento esclava
voluntaria de tu ser.
Te queso, pero ¿qué es eso?