jueves, 6 de junio de 2013
Miradas que lo dicen todo y nada.
Ahora te miro, ahora me miras tú y yo dejo de hacerlo, ahora te miro y tú dejas de hacerlo, ahora no te miro, ahora si, ahora no...
Y con la tontería se ha hecho junio, ¡junio! Seis meses haciendo los tontos, ¡y tan tontos! ¿A qué esperamos? Ciertamente no lo sé. Yo no me atrevo y tú tampoco, tengo la oportunidad y me evitas, tienes la oportunidad y te evito. Como dos niños pequeños, dos niños que disfrutan de hacer tonterías pero que no dejan escapar ninguna oportunidad, ninguna mirada.
Somos dos enamorados que no se conocen... ¡espera! ¿es eso posible? ¡Bah, y qué más da! Nos lo pasamos bien aguantando hasta el último momento antes de que el uno descubra que el otro le está mirando, y si nos descubrimos ¿qué mejor que aguantar la mirada? Una mirada que lo dice todo y nada a la vez.
Pero bueno, ya no somos críos, este juego mola pero debe acabar de una vez por todas con un "hola" para que podamos inventar otro mucho mejor que empiece igual que como acaba el otro, con un "hola". No creo que esté exigiendo mucho, no se trata de nada más que de intercambiar cuatro letras cada vez que nos veamos, aunque pensándolo bien, no hay nada mejor que mirarte a los ojos, intercambiar miradas e intentar leerte el pensamiento sin decir palabra, ¿o si?
No tengo ni idea, pero antes de que eso pase te espero en el sueño de siempre, no llegues tarde.