Hay personas que entran en nuestra vida para enseñarnos
algo, dejar un recuerdo e irse; pero también hay otras que entran para
quedarse, para enseñarnos el bien y el mal, reírse de lo bueno y de lo malo,
para enseñarnos que el mundo gira y unas veces caes de frente y otras de
espaldas, pero que lo importante es levantarse y aprender como has caído para
no volver a hacerlo. Entran para echarnos en cara nuestros defectos sin olvidar
nunca nuestras virtudes, para enseñarnos que la vida no es un chiste, pero que
aun así tenemos que reírnos de ella.
Son personas que nos enseñan a llevar la cabeza alta y no
avergonzarnos de nada, que a quien no le guste, que no mire. Son personas que
nos enseñan a soñar y nos ayudan a realizar nuestros sueños. Personas que por
mucho que les hagamos enfadar o descarguemos nuestro genio con ellas, nos
perdonan. Personas a las que les basta una mirada para entendernos y saber como
nos sentimos, personas que hacen que te sientas especial y afortunada solo por
estar con ellas. Personas que hacen que el volumen de tu risa aumente
proporcionalmente a la seriedad de la situación en la que estés. Personas que
creen que aburrirse es sinónimo de putear al prójimo. Personas que te enseñan a
asumir los errores y a superar las tristezas. Son personas que te acompañan en
tus momentos de idiotez sin alejarse y fingir que no te conocen. Personas que
te enseñan que si has errado no es porque seas tonto, si no porque tuviste el
valor de intentarlo.
Son personas que tienen asumido que el orgullo no engorda y
por eso hay veces que se lo tragan solo por hacernos felices. Personas que
cuando piensas "no puedo más" te dicen "¡ahora o nunca!".
Te enseñan que rendirte nunca fue una opción, y que solo es imposible aquello
que no te propones.
Son personas a las que si les pides un vaso de agua estando
en su casa, te responden: "no jodas, ya sabes donde está la cocina, anda y
sírvete tu solo". Personas que pocas veces nos dicen lo mucho que nos quieren
porque prefieren demostrárnoslo. Personas que te enseñan a llamarlo experiencia
y no daño, a diferenciar el "vivir" de "no estar muerto".
Son personas que tienen un radar para detectar cuando necesitas una sonrisa,
porque es la única curva de nuestro cuerpo que les interesa.
Estas son personas fantásticas y hay pocas en el mundo, así
que te aconsejo que si algún día la vida te da la suerte de conocer a una de
estas, no la dejes escapar y te ganes todo su cariño y respeto. Porque hay
gente grande y luego van los enormes.