Déjame explicarte qué es lo que te hace especial.
Déjame ser Caín, déjame robarte el alma con una caricia y desalentarte con un dulce beso.
Déjame quererte entre sábanas mojadas, entre caricias, lágrimas y pelos de punta.
Déjame enseñarte qué es amar.
Besos, mordiscos, piel de gallina, uñas, cuerpos, almas... labios que sonríen y se besan, labios que pronuncian palabras mágicas y manos que bordan nuevas ánimas.
Déjame ser, contigo o sin ti, pero déjame