domingo, 15 de marzo de 2015



Con el cigarrillo entre los dedos, le doy una calada al amor mientras sonrío. Esa sonrisa que no tengo, pero que tú eres capaz de crearme. Con esa sonrisa, con esa es con la que quiero que te enamores.

Déjame beber de tus labios, gemir tu nombre y memorizar tu cuerpo. Luego, vísteme.
Ni besos, ni abrazos ni miradas hacia atrás. Simplemente, me iré, alejándome, dejándote atrás, como todo lo que pasa por mi vida sin marcarla, como todo lo que me atrae pero no me importa.

Con la diferencia de que, esta vez, sí me importa, si me importas.